La Escuela Universitaria ADEMA, itinerario educativo de éxito

– «Gracias a ellos estoy yo aquí. Los profesores eran un 10 con los alumnos, por eso yo repetía y repetía haciendo diferentes títulos. Hoy me dedico a lo que realmente me apasiona» (Carla Campayo. Auxiliar de Farmacia y Enfermería. Técnico Superior en Higiene Bucodental. Estudia Enfermería y trabaja)

– “Me siento muy afortunado de poder trabajar en lo que me gusta y además hoy me encuentro formando a futuros odontólogos y trabajando en el sector” (Raúl Cuesta. Odontólogo. Técnico Superior de Prótesis y docente de la Escuela. Prepara doctorado)

– “Es una pasada tanto la metodología educativa como la aparatología digital” (Nuria Heredia. Auxiliar de Enfermería. Técnico Superior en Higiene Bucodental. Estudiante de Odontología)

– “La verdad que nunca me planteé estudiar nada realizado con Ciencias de la Salud, hasta que empecé a trabajar y encontré mi vocación de verdad” (Carlos García. Médico. Auxiliar de Enfermería. Técnico Superior de Higiene Bucodental)

Estas son algunas de las reflexiones expresadas por alumnos y alumnas de la Escuela Universitaria ADEMA. Algunos, se matricularon sin tener casi ni idea que era aquello que habían escuchado alguna vez, un slogan que hoy ya cuelga de su gran vocación “pasión por las personas, cuidar de la salud”. Gracias a la metodología educativa de la Escuela Universitaria ADEMA, la vocación de sus docentes, los proyectos en los que participan como el Observatorio de Salud Bucodental y en los programas de promoción y educación para la salud y el equipo tecnológico asistencial de última generación del que disponen, el alumnado consigue descubrir sensaciones nuevas y empezar a creer en su potencia.

La Escuela Universitaria ADEMA se ha convertido hoy en un centro educativo con un itinerario educativo de éxito con una empleabilidad de más del 90 por ciento al finalizar sus estudios. Durante sus 27 años de vida, ha formado a más de 2.000 profesionales con grandes valores éticos y humanos.Es un referente en el sector de la educación en la rama dental y sanitaria donde se imparten el Grado Universitario de Odontología, como centro adscrito a la Universidad de las Illes Balears, y titulaciones oficiales de Formación Profesional (Ciclos de Formación Profesional de Grado Superior en Prótesis Dental, Higiene Bucodental, Dietética, y de Grado Medio de Cuidados Auxiliares de Enfermería y Farmacia-Parafarmacia).

El secreto reside, en palabras de su consejero delegado, Diego González, en “el gran esfuerzo que realiza cada día un equipo humano de excelentes profesionales, en el campo de la docencia y asistencial; y en las más de 300 empresas colaboradoras que acoge al alumnado cada curso en sus prácticas, formándoles para trabajar con personas y para las personas, en una de las responsabilidades más apasionantes y agradecidas de la vida”.

El itinerario educativo de éxito se acompaña tanto en formación académica, como en innovación tanto en el ámbito educativo como en el tecnológico así como en una batería de valores que están ligados a las líneas de trabajo de formación y aprendizaje continuo para mejorar las capacidades, habilidades y aptitudes de los futuros profesionales. El sector sanitario es, en la actualidad, un motor importante en la economía de Baleares, generador de ocupación y de creación de bienestar social, donde representa el 7 por ciento de la economía balear y busca un alto grado de cualificación.

Para la jefa de Estudios de los Ciclos Formativos de Formación Profesional, Dolores Llamas, la esencia es la motivación y el trabajo a base de esfuerzo, dándoles a todos los alumnos motivos para seguir adelante. “Muchos de ellos empiezan con Ciclo Medio y llegan a estudiar un Grado Universitario como Odontología, Medicina o Farmacia. En muchos casos, algunos deciden trabajar y estudiar por las tardes, lo que tiene un mérito muy grande”, explica Dolores Llamas.

Durante 27 años en la Escuela Universitaria ADEMA,  “hemos conocido casos extraordinarios.  Algunos de nuestros alumnos, habían experimentado en sus propias carnes el fracaso escolar y estaban dispuestos a tirar la toalla y pasar a engrosar la lista de abandono escolar. Sin embargo, la exigencia de su familia, el equipo docente y la metodología innovadora propia de ABPI -aprendizaje basado en un proceso investigador, personalizado y permanente-, donde los alumnos son el centro y realizan prácticas clínicas, investigan y aplican todos los conocimientos adquiridos en el aula en espacios reales, consiguen que ganen confianza y por ende, competencias académicas y profesionales encaminadas a su inserción laboral y, en muchos casos, poder continuar formándose en el sistema educativo reglado”, cuenta Dolores Llamas.

Por su parte, el jefe de Estudios de la Escuela Universitaria de Odontología, el doctor Francesc Pérez, también sustenta que el equipo directivo tenía claro que teníamos que ser capaces de cambiar de paradigma y trabajar con la mirada puesta en un único compromiso, los valores como vocación docente, la responsabilidad social, el compañerismo, la calidad, la seguridad, la proximidad, la creatividad, la ilusión, la honestidad y la ética profesional. “Si a esta dirección por valores, se le suma, el gran paso que se ha dado en transformación digital que consigue un alumnado nativo digital y con una ética profesional impecable, preparados para escenarios asistenciales de futuro, el resultado es magnífico”, afirma el doctor Pérez.

La Escuela Universitaria ADEMA es un espacio de aprendizaje abierto y flexible con una mejora continua y en permanente intercambio con el docente, no sólo dentro del centro sino ya fuera de las fronteras, en su apuesta por la internacionalización, donde se busca la máxima cualificación de los alumnos para que en un futuro sean trabajadores muy preparados.

El consejero delegado del centro lo tiene claro: “El objetivo es que los alumnos aprendan, no memoricen. El currículo y el enfoque del sistema de enseñanza-aprendizaje tienen como foco que los estudiantes se hagan preguntas y busquen sus propias respuestas, opten por nuevos y diferentes caminos y piensen de maneras diferentes, de forma que estén preparados para resolver los retos que se les plantearán en el futuro y convertirlos en oportunidades. Una alumna, por ejemplo, puede empezar en nuestra Escuela en un Ciclo Medio y puede llegar a doctorarse pasando a poseer un alto grado de empleabilidad en el sector sanitario, no sólo en el asistencial, sino también en los campos de formación, educación o investigación”.

Pero es más, según la doctora Dolores Llamas, “una de las ventajas de estudiar Formación Profesional es la posibilidad de acceder a estos estudios por múltiples vías, no se excluye a nadie y a su vez, te permite continuar estudiando. El desarrollo de las competencias personales y profesionales durante la duración del ciclo formativo, favorece la inserción en el mercado laboral y de hecho es algo que valoran nuestros alumnos, donde el 90 por ciento encuentra trabajo tras finalizar sus estudios”.

Carlos Campayo, Raúl Cuesta, Nuria Heredia o Carlos García hoy son ejemplos de alumnos que decidieron construir su carrera profesional en la senda del sector sanitario.