Los alumnos de la Escuela Universitaria celebran el Día Mundial de la Sonrisa plantando cara a las enfermedades no transmisibles con recetas saludables

Decía William Shakespeare que «es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de una espada». Y es que la sonrisa es una receta universal que es gratis y ayuda a generar autoestima y seguridad, y además se contagia.

Hoy, la Escuela Universitaria ADEMA, en colaboración de la Fundación del Banco de Sangre y Tejidos de Baleares, convirtió Son Rossinyol en el Campus de la Salud y la Sonrisa gracias al trabajo de más de 70 alumnos de Ciclos de FP y docentes que conectaron sonrisa con prevención y hábitos saludables para prevenir enfermedades no transmisibles, como patologías cardiovasculares, cáncer, diabetes, periodontitis, caries o enfermedades respiratorias crónicas, entre otras.

Según la Jefa de Estudios de los Ciclos de FP, la doctora Dolores Llamas, “no existe mejor receta que es la prevención. Dentro de la asignatura de Promoción y Educación para la Salud nos centramos en la importancia de promover hábitos saludables para que la ciudadanía adopte modos de vida saludable y pensamos que sería un buen proyecto realizar campañas de información y concienciación para que todos en mayor o menor medida pongamos en marcha medidas en nuestra vida diaria”.

Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud, más del 70 por ciento de las muertes anuales se producen por enfermedades no transmisibles, matando en el mundo de manera prematura entre los 30 y 70 años. En España, 9 de cada 10 personas mueren por estas causas.

Los principales factores de riesgo para este tipo de enfermedades, explica Dolores Llamas, son una alimentación no saludable, la falta de actividad física, el consumo de alcohol o el tabaquismo, con lo que si se interviene se podría reducir de forma drástica. Prevenir es la mejor inversión para evitar la caries, la periodontitis, la tensión arterial, el sobrepeso y la obesidad o la hiperglucemia, entre otros.

Globos blancos, rojos y amarillos sonrientes, carteles con imágenes y mensajes saludables y de consumo responsable de medicamentos, cepillos de dientes, pastas, manzanas, el Ratón Pérez, disfraces y motivación fueron las recetas que utilizaron los grupos multidisciplinares de la Escuela Universitaria ADEMA para realizar talleres y labores de promoción en la puerta de la Escuela y de bares y restaurantes de Son Rossinyol.

También, durante la jornada la Fundación del Banco de Sangre y Tejidos de Baleares (FBSTIB) se sumó a la fiesta de la salud con el autobús para que se pudiera donar sangre. Las Islas Baleares necesitan cada día que más de 200 personas donen sangre para cubrir las necesidades de la comunidad. Gracias a la colaboración desinteresada de los donantes se realizan intervenciones quirúrgicas, tratamientos oncológicos, se atiende a heridos en accidentes de tráfico y se salvan vidas.

Para la doctora Dolores Llamas, “los beneficios de la sonrisa son casi innumerables. La sonrisa te ayudará a dormir mejor y a disminuir las molestias derivadas de los trastornos de sueño, debido a su poder relajante, serás menos propenso a sufrir ataques de corazón, evita trastornos de estrés y de depresión, incrementa los niveles de comunicación, estás más positivo, nos hace estar más empáticos, movemos los músculos (se activan entre 100 y 400 de todo el cuerpo… ”.

“Es importante que la ciudadanía tome conciencia de seguir unos hábitos saludables, como planificar para comer sano, lavarse tres veces al día los dientes, hacer deporte, hidratarse, no automedicarse, tener una red de amigos, desconectarse de los dispositivos electrónicos, etc”, son algunos consejos que la doctora Llamas recomienda para alcanzar una sonrisa sana. Pero además, es fundamental empezar a educar desde la infancia, “ya que se deben empezar a crear y fomentar los valores, conductas y las pautas de vida sanas desde los primeros años de vida”.

El creador del famoso icono amarillo de sonrisa alegre (smiley face), Harvey Ball, pensó, en 1999, que sería una buena idea dedicar un día al año a la cordialidad, la bondad y la simpatía a través de la sonrisa. Desde entonces, hasta nuestros días, el primer viernes de octubre de cada año, se celebra en su honor el Día Mundial de la Sonrisa.

Y es que cuando se sonríe, las personas muestran su mejor cara y generan confianza en los demás.

Esto debió pensar el alumnado de los Ciclos de FP de Técnico en Farmacia, Auxiliar de Enfermería, Higiene Bucodental y Dietética para conseguir hoy sacar la mejor sonrisa de los trabajadores de Son Rossinyol y obtener su mejor nota como embajadores de salud.
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